Sin embargo, Pepa llora constantemente.
Llora cuando está con la seño, llora cuando juega con sus amigos en el patio del recreo, llora cuando se sube en los columpios del parque, llora a la hora de comer, llora a la hora del baño, llora a la hora de irse a dormir, llora y llora. Y ¿sabéis por qué Pepa llora tanto?... Pues llora porque le encanta ver sus lágrimas.


