Quedaron un jueves de diciembre en la Ponia, en casa de Papá Noel, los cuatro estaban muy serios, preocupados, pensativos e intranquilos. Tenían que tomar una decisión muy importante, una decisión definitiva que cambiaría para siempre la Navidad.
Como todos sabemos, los repartos de regalos se hacen en dos noches. En Nochebuena, de la que se encarga Papá Noel y la madrugada de la cabalgata, de las que se encargan los tres Reyes Magos. Por mucho que los cuatros son magos y que pueden en tan poco tiempo acudir a casa de millones de niños, siempre hay algunos que se quedan sin sus regalitos.


